¿Busca la materia prima más natural para nutrir su piel y cabello secos
o para crear sus propios cosméticos caseros?
Pruebe la manteca de karité BIO sin refinar, una materia prima natural
versátil obtenida de las nueces del árbol africano de karité. Al no haber
sido refinada, conserva su color original, su
aroma característico y una mayor proporción de
sustancias naturales.
La manteca de karité sin refinar es una rica fuente de ácidos grasos,
tocoferoles, esteroles vegetales, triterpenos y vitaminas, que le confieren sus
propiedades antioxidantes y nutritivas y la convierten en un
ingrediente popular en cosméticos para pieles secas, estresadas y
maduras.
La hidrata intensamente, la suaviza y ayuda a prevenir la
pérdida de humedad. Deja la piel con una sensación de
hidratación, suavidad, flexibilidad y
protección contra las influencias externas adversas. La
apreciará para el cuidado de zonas secas como codos, rodillas, manos, pies
o labios.
También cuida el cabello seco y estresado. Ayuda a alisar
su superficie, le aporta suavidad y protege las puntas de la sequedad y la
rotura. También puede utilizarla para el cuidado de las uñas y las
cutículas.
Esta manteca de karité sin refinar tiene una consistencia más
firme, pero se derrite fácilmente al contacto con la
piel. Puede utilizarla sola, por ejemplo, como manteca corporal, bálsamo labial
o para masajes, o añadirla a sus propias recetas cosméticas.
Es una base excelente para la elaboración de cremas
faciales y corporales, mantecas batidas, ungüentos, bálsamos, jabones,
acondicionadores o mascarillas capilares. Sin embargo, es aconsejable
tener en cuenta su aroma y color naturales al seleccionar otros
ingredientes y el color y aroma finales del producto.
Su aroma específico, ligeramente a nuez o terroso, es una
característica natural de la manteca de karité sin refinar y no es un signo de
defecto o de calidad deteriorada.
Beneficios de la manteca de karité
- Materia prima de origen natural
- Sin aditivos sintéticos
- Apta para veganos
- Rica en vitaminas A y E
- Efecto antioxidante, protege contra los
radicales libres
- Favorece la producción de colágeno
- Hidrata intensamente la piel
- Ayuda a alisar las arrugas finas
- Favorece la regeneración y calma las
irritaciones
- Materia prima ideal para la elaboración de cosméticos naturales
caseros
Cómo se elabora la manteca de karité
La manteca de karité, también conocida como karité
o shea butter, se obtiene mediante el prensado suave
de las semillas del imponente árbol de karité africano
(Butyrospermum Parkii).
El árbol de karité africano crece en la franja
subsahariana, en países como Mali, Ghana o Burkina Faso. En su tierra natal,
la manteca de karité ha sido valorada desde tiempos
inmemoriales en la medicina tradicional, como ingrediente cosmético y como
aditivo en la cocina local.
Según la tradición, los frutos son recolectados y procesados por
mujeres, quienes así tienen la oportunidad de lograr
independencia económica. Otro aspecto importante de la producción es el
énfasis en la sostenibilidad y los métodos
tradicionales de procesamiento.
Refinada o sin refinar
Esta manteca de karité es sin refinar. Esto significa que
no ha pasado por un proceso de limpieza y neutralización que, además de las
impurezas, elimina parcialmente el aroma y el color típicos. Gracias a esto, la
manteca de karité sin refinar conserva una mayor proporción de principios
activos naturales, que contribuyen a su carácter antioxidante y nutritivo.
Principales diferencias entre la manteca de karité refinada
y sin refinar:
- La manteca refinada tiene un aroma neutro, mientras que la sin refinar huele
típicamente a nuez.
- La manteca refinada suele tener un color más claro, incluso blanco,
mientras que la sin refinar tiene un color que va del crema al amarillo.
- Durante el refinado, algunos de los componentes beneficiosos pueden
eliminarse.
Pruebe también
Uso recomendado
Utilizar como materia prima para la elaboración de cosméticos, cremas,
bálsamos corporales y cosméticos decorativos.
Consejo para crear – bálsamo para zonas secas
Deje ablandar 20 g de manteca de karité sin refinar a temperatura ambiente,
añada 5 g de su aceite vegetal favorito, por ejemplo almendras o jojoba, y bata bien la mezcla
con un tenedor o una batidora pequeña. Aplique una pequeña cantidad de
bálsamo en las manos, codos, pies u otras zonas secas. Guárdelo en un
recipiente limpio y hermético en un lugar fresco y protéjalo de la luz solar
directa.
Consejo: Justo antes del último batido, puede añadir 5 gotas de su
„aceite esencial“ favorito
o mezcla
esencial.
Almacenamiento recomendado
Conservar en lugar seco, proteger del calor.
País de origen
Marruecos